Montar una bicicleta, incluso con motor eléctrico para reducir el esfuerzo (e-bike), que nos lleve pedaleando por caminos, pistas forestales, vías verdes o carreteras, rodeados del aroma de los olivos o el azahar de naranjos, del frescor de las riberas de los ríos; de los pinos, el tomillo y el romero de la montaña; o de la brisa salada del mar Mediterráneo.